Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
0054 911 5179 5916 / 011 5179 5916

Convence

Ideas que crecen
asdasdasd

¿Matar al mensajero? Cómo transformar una crítica en una manera de lograr adhesión


La cultura empresarial es cada vez más competitiva, en un entorno complejo que exige mucho trabajo en equipo. En el desarrollo de ideas y de proyectos la habilidad de hacer críticas constructivas es esencial. ¿Cómo se puede lograr sin disparar las emociones negativas y bloquear la comunicación?
Algunos consejos:

 

1.    90 a 10, la regla de oro

“10% de los conflictos se deben a una diferencia de opinión, y 90% a un tono de voz equivocado.” Todas las buenas intenciones naufragan cuando el receptor se cierra desde el principio.

 

Hay una gran diferencia entre: “Yo corregí todos los errores de ortografía en tu resumen” y “Un resumen tan relevante merece salir sin errores, por eso te ayudé con la ortografía”.

 

2.    El espacio adecuado

Si decimos “Esto no es cierto”, probablemente no va caer bien. Mejor empezar con una pregunta que requiera un “sí” como respuesta: “¿Me permite hacer un comentario?”. Así se genera un espacio fértil para un comentario o contribución.

 

3.    Felicitar

Las críticas casi siempre se toman personalmente, mejor –antes de criticar- pronunciarse de manera positiva. “Apreciaría mucho si pudiese dedicarle un minuto a este problema”. Es una observación gratuita que capta la atención del interlocutor.

 

4.    Muéstrese amable

Corríjame si estoy equivocado.” Con esta frase se demuestra que no se es alguien que siempre quiere tener la razón y se dispara la curiosidad del otro.

 

5.    Críticas como sugerencias

Veo un error” suele leerse como “No lo ha pensado bien”. Mejor convertir sus críticas en propuestas. Si los números no cuadran, proponga para revisar los números subyacentes. Si falta algo, proponga hacer un brainstorming para completar el relato.

 

6.    Termine con una pregunta abierta

¿Está de acuerdo?” no ayuda a la aceptación de críticas. Evite las preguntas cerradas y seduzca el otro para reaccionar positivamente con: “¿En qué medida esto le ayuda?”.

 

7.    Evite la palabra “pero”
Desde la programación neurolingüística sabemos que la palabra “pero” niega lo anterior.
Por ejemplo: “Reconocemos los méritos de este proyecto y la urgencia para implementarlo pero por ahora no podemos tomar una decisión” o “Ha demostrado un desempeño excepcional en su función pero no le podemos dar una promoción”. Se genera una expectativa… y luego una irritación innecesaria.Trate de reconstruir las frases utilizando la palabra “aunque” y ¡observe la diferencia!